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Cordillera Central

La Cordillera Central es la principal cadena montañosa de la República Dominicana, en la que se alcanza una elevación máxima de 3,175 m.s.n.m. en el Pico Duarte. Otros picos de importancia que marcan  la tendencia general de las partes más altas de la cordillera son, de Oeste a Este: Nalga de Maco (1,944 m.s.n.m.), Monte Mijo (2,267 m.s.n.m.), Platicos (2,505 m.s.n.m.), el ya citado  Pico Duarte (3,175 m.s.n.m.), Pico La Pelona (3,165 m.s.n.m.), Pico La Rucilla (3,125  m.s.n.m.), Alto La Bandera (2,823 m.s.n.m.), Monte Tina (2,452 m.s.n.m.), y Monte Valvacoa  (1,737 m.s.n.m.).

Cordillera Central

Geológicamente esta cordillera presenta una gran complejidad, predominando  las rocas volcánicas básicas metamorfaseadas en la parte norte y sudeste, los equistos y las  rocas ácidas metamórficas en la noreste, las largas colinas de peridotitas parcialmente  serpentinizadas en el este, y las rocas sedimentarias volcánicas y metamórficas del Cretácico en  la zona central de la cordillera, y las calizas y esquistos arcillosos del Eoceno en el sur, así como  intrusiones de diorita y cuarzodiorita, en mayor o menor cantidad por toda la cordillera, y  depósitos de aluvial del río Yuna en la parte oriental de la unidad, en las proximidades de  Hatillo.  

La Cordillera Central constituye la unidad o zona hidrogeológica más extensa del país, con algo más de 12,000 km2 de extensión distribuidos en la zona central y centromeridional de la Republica Dominicana, y limitados al Norte por el Valle del Cibao, al Este por Los Haitises y la Planicie Costera, al Sur por las Planicies de Bani y Azua, al Suroeste por la Sierra de Neiba y el Valle de San Juan, y al Oeste por la zona central de la República de Haití. Este último límite hace que constituya una unidad transfronteriza, por su sector occidental.

La poligonal de la unidad ocupa una superficie próxima a los 12,243 km2, que se distribuyen, en su totalidad por las provincias de Dajabón (2 términos municipales, 2 distritos municipales, 18 secciones y 154 parajes), Elías Piña (1 término municipal, 4 secciones y 65 parajes) y Santiago Rodríguez (2 términos municipales, 1 distrito municipal, 10 secciones y 167 parajes) en el sector occidental, Santiago (2 términos municipales, 8 secciones y 137 parajes) La Vega (2 términos municipales, 18 secciones y 231 parajes) y Monseñor Nouel (3 términos municipales, 16 secciones y 197 parajes) en el sector septentrional, Sánchez Ramírez (2 términos municipales, 1 distrito municipal, 9 secciones y 174 parajes), Monte Plata (1 término municipal, 2 distritos municipales, 7 secciones y 96 parajes), Santo Domingo (1 término municipal, 5 secciones y 9 parajes) y San Cristóbal (5 términos municipales, 20 secciones y 33 parajes) en el sector oriental, San Juan (1 distrito municipal, 2 secciones y 37 parajes), Azua (2 términos municipales, 2 distritos municipales, 13 secciones y 56 parajes) y Peravia (3 términos municipales, 4 distritos municipales, 22 secciones y 280 parajes) en el sector meridional.

En rasgos generales la Cordillera Central y su prolongación oriental de la Sierra de Yamasa, estan ambas en dirección predominante Norte-Sur Este, así como poseen una serie de valles intramontañosos, en su mayor parte de origen estructural.

Cordillera Central

En cuanto a la Sierra de Yamasa, las elevaciones máximas son del orden de 500 a 700 m.s.n.m.  en el noroeste y de 300 a 500 en el este. En general, estas máximas elevaciones corresponden  con rocas volcánicas cretácicas o a pequeñas intrusiones de diorita y cuarzodiorita. Las zonas  más bajas del este de esta cordillera están formadas por calizas plegadas o falladas del mioceno  y las alomadas al oeste del río Yuna por rocas volcánicas y calizas. Por último, los terrenos más  bajos de la cordillera están recubiertos por depósitos de terraza y de aluvial del río Yuna.  

Finalmente, los citados valles intramontañosos, que es en los que se concentra la mayor parte  de la escasa población de la unidad, responden, por lo general, a procesos estructurales (fallas)  o de erosión, o a combinación de ámbos. Entre los valles de origen tectónico, con posterior  relleno con depósitos fluviales, cabría destacar los de Jarabacoa, Rancho Arriba, Constanza y  Tireo, y entre los que responden a procesos de erosión rápida de las granodioritas los valles de  Bonao y el de Villa Altagracia, posteriormente cubiertos por depósitos de aluvial.  

Hidrológicamente esta cordillera abarca una parte importante de las cabeceras o zonas  altas de cuatro de las más importantes cuencas hidrológicas del país (Yaque del Norte,  Artibonito, Yaque del Sur y Yuna), así como de otras cuencas de extensión media y vertientes al  sector meridional del país (Jura, Ocoa, Nizao, Haina, Isabela, Guazuma, Yamasá y Ozama).  

Desde el punto de vista climatológico, las precipitaciones medias anuales (para años medios)  varían entre los 2,000 mm/a de las zonas altas y los 1,000 mm/a de las zonas bajas, con  valores medios de 1,400 mm/a y registros de entre 100 y 150 días de lluvia al año. Estas  precipitaciones pueden llegar a situarse entre los 2,800 y 1,200 mm/a en los años húmedos y entre los 1,600 y 600 mm/a en los años secos. 

CARACTERÍSTICAS OROGRÁFICAS E HIDROLÓGICAS 

La Cordillera Central es la principal cadena montañosa del país y el principal sistema montañoso  de Las Antillas. Esta cordillera se proyecta en dirección Noroeste-Sureste, partiendo de la  Peninsula de San Nicolas, en Haití, y extendiéndose en territorio dominicano desde  Restauración y Loma de Cabrera hasta las inmediaciones de Bani y San Cristobal.  

La Cordillera Central alcanza su culminación en el Pico Duarte, con una elevación máxima de  3,175 m.s.n.m. Otros picos de importancia que marcan la tendencia general de las partes más  altas de la citada cordillera son, de Oeste a Este: Nalga de Maco (1,944 m.s.n.m.), Monte Mijo  (2,267 m.s.n.m.), Platicos (2,505 m.s.n.m.), el ya citado Pico Duarte (3,175 m.s.n.m.), Pico La  Pelona (3,165 m.s.n.m.), Pico La Rucilla (3,125 m.s.n.m.), Alto La Bandera (2,823 m.s.n.m.),  Monte Tina (2452 m.s.n.m.), y Monte Valvacoa (1737 m.s.n.m.). Geológicamente esta cordillera  presenta una gran complejidad, predominando las rocas volcánicas básicas metamorfaseadas  en la parte norte y sudeste, los equistos y las rocas ácidas metamórficas en la noreste, las  largas colinas de peridotitas parcialmente serpentinizadas en el este, y las rocas sedimentarias  volcánicas y metamórficas del Cretácico en la zona central de la cordillera, y las calizas y  esquistos arcillosos del Eoceno en el sur, así como intrusiones de diorita y cuarzodiorita, en  mayor o menor cantidad por toda la cordillera, y depósitos de aluvial del río Yuna en la parte  oriental de la unidad, en las proximidades de Hatillo.  

En cuanto a la Sierra de Yamasa, las elevaciones máximas son del orden de 500 a 700 m.s.n.m.  en el noroeste y de 300 a 500 en el este. En general, estas máximas elevaciones corresponden  con rocas volcánicas cretácicas o a pequeñas intrusiones de diorita y cuarzodiorita. Las zonas  más bajas del este de esta cordillera están formadas por calizas plegadas o falladas del mioceno  y las alomadas al oeste del río Yuna por rocas volcánicas y calizas. Por último, los terrenos más  bajos de la cordillerestán recubiertos por depósitos de terraza y de aluvial del río Yuna.  

Finalmente, los citados valles intramontañosos, que es en los que se concentra la mayor parte  de la escasa población de la unidad, responden, por lo general, a procesos estructurales (fallas)  o de erosión, o a combinación de ámbos. Entre los valles de origen tectónico, con posterior  relleno con depósitos fluviales, cabría destacar los de Jarabacoa, Rancho Arriba, Constanza y  Tireo, y entre los que responden a procesos de erosión rápida de las granodioritas los valles de  Bonao y el de Villa Altagracia, posteriormente cubiertos por depósitos de aluvial.  

En cuanto a las características hidrológicas, dentro de esta amplia unidad se diferencian cuatro  grandes zonas o ejes de descarga superficial, relacionados con los principales sistemas de fracturación de la unidad y con drenaje final a doce cuencas hidrográficas distintas. Estas  cuencas, de Norte a Sur y de Oeste a Este, son las siguientes:  

· El eje de distribución predominante S-N y SO-NE de la cuenca alta del Yaque del Norte.  Se localiza en el sector noroeste de la unidad, en el cual los cauces fluviales discurren  sobre rocas volcanosedimentarias, plutónicas masivas y plutónicas fisuradas y alteradas  (granitos fisurados y alterados) y terminan descargando hacia el Norte y Noroeste, por  las cuencas del Maguaca, Masacre, Chacuey, Guayubín, Cana, Magua-Gallo, Amina,  Bao-Jagua y Yujo-Baiguate, y hacia el Valle del Cibao (subunidad del Yaque del Norte).  

 El eje de distribución predominante S-N y SO-NE de la cuenca alta del Alto Yuna. Se  localiza en el sector noreste de la unidad, en el cual los cauces fluviales discurren sobre  rocas volcanosedimentarias masivas y fisuradas, plutónicas fisuradas y alteradas  (granitos fisurados y alterados), calizas cretácicas y depósitos de aluvial. Dichos cauces  terminan descargando hacia el Noreste, por las cuencas del Alto Yuna-Maimón-Maguaca  y Camu-Jima, hacia el Valle del Cibao (subunidad del Yuna).  

· El eje de distribución predominante NO-SE, que se localiza en el sector sureste de la  unidad, en el cual los cauces fluviales discurren sobre rocas plutónicas fisuradas y  alteradas (granitos fisurados y alterados), volcanosedimentarias masivas, plutónicas  indiferenciadas, conglomerados miocenos y oligocenos y materiales de Facies Flysch del  Terciario-Cretácico. Dichos cauces terminan descargando hacia el Sureste y el Sur, y  hacia las unidades contiguas de las Planicies Costera, de Bani y de Azua.  

· El eje de distribución predominante N-S y E-O o de la cuenca alta del Yaque del Sur,  que se localiza en el sector suroeste de la unidad, en el cual los cauces fluviales  discurren sobre rocas volcanosedimentarias masivas, materiales de Facies Flysch del  Terciario-Cretácico y rocas volcánicas masivas. Dichos cauces terminan descargando  hacia el Suroeste de la unidad a traves de las cuencas de los ríos San Juan Alta, Yaque  del Sur Alto, Del Medio y Las Cuevas, y hacia las unidades contiguas del Valle de San  Juan y de la Sierra de Neiba.  

· El eje de distribución predominante NE-SO o de la cuenca alta del Artibonito, que se  localiza en el sector oeste de la unidad, en el cual los cauces fluviales discurren sobre  rocas volcanosedimentarias masivas, volcánicas masivas, materiales de Facies Flysch  del Terciario-Cretácico y calizas cretácicas. Dichos cauces terminan descargando hacia  el Oeste de la unidad a traves de las cuencas de los ríos Artibonito, Joca y Tocino, que  constituyen cuencas transfronterizas con la república de Haití. 

ESTRUCTURA ADMINISTRATIVA Y DEMOGRÁFICA 

Desde el punto de vista administrativo, el área de estudio ocupa una parte de cada una de las  tres regiones en que se divide el país. De la Región Norte o Cibao ocupa parte del territorio de  las provincias de Dajabón, Santiago Rodríguez, Santiago, la Vega, Monseñor Nouel y Sánchez  Ramírez; de la Región Suroeste ocupa parte del territorio de las provincias de Elías Piña, San  Juan, Azua; y de la Región Sureste ocupa, a su vez, parte del territorio de las provincias de  Peravia, San Cristobal, Santo Domingo y Monte Plata.  

El incremento de población es variable según los datos consultados, así pues, la FAO  incrementa la población en 1.7% en el período 1990/1997 para todo el país y el incremento  obtenido de los datos de población entre los años 1993 y 2001 publicados por la Oficina  nacional de Estadística del Gobierno Dominicano, en el área de estudio es del 0.81% de media  en el periodo 93/01 entre las provincias que se encuentran dentro de la unidad, estimándose  una población total de 766638 habitantes.

En cuanto a su distribución, un cuarto de la población (24.32%), se integra en la provincia de  San Cristobal (186441 habitantes), seguida del 18.98% en la provincia de Monseñor Nouel  (145496 habitantes), el 13.75% en la provincia de La Vega (105347 habitantes) y el 11.05% en  la provincia de Peravia (84735 habitantes), en menor proporción un 7.44% se encuentra la  provincia de Sánchez Ramírez (57002 habitantes), con un 5.73% la provincia de Dajabón  (44,010 habitantes), y con un 5.02% la provincia de Monte Plata (38507 habitantes), el resto lo  ocupan las provincias de Azua con un 4.13% (31668 habitantes), de Santiago Rodríguez con un  3.25% (24938 habitantes), de Santiago con un 3.09% (23669 habitantes), de San Juan con un  1.61% (12353 habitantes), de Elías Piña con un 1.05% (8021 habitantes), y de Santo Domingo  con un 0.58% (4449 habitantes).  

La densidad de población en el área de estudio es muy baja ( 63 hab/km2), comparada con la  media de todo el país (182 hab/km2), debido al relieve abrupto de la mayor parte de la zona. 

ESTUDIO AGRONÓMICO  

La práctica totalidad de la superficie bajo riego en la República Dominicana está constituida por  Sistemas de Riego Públicos (SRP) divididos en pequeños (menores de 1000 ha) y grandes  (mayores de 1000 ha), bajo la gestión del INDRHI. Esta clasificación también coincide con los  sistemas de riego tradicionales y modernos, respectivamente. Los primeros ocupan una  superficie cercana a las 97,710 ha, y los segundos ocupan una extensión de 172,000 ha. Existen  diez áreas administrativas denominadas Distritos de Riego (DR). Estos DR no coinciden en sus  límites con las cuencas hidrográficas, ni con la poligonal de las unidades hidrogeológicas,  estando compuestos por un total de 290 sistemas de riego, diferenciados generalmente por la  fuente de suministro de agua. El número de usuarios de estos sistemas de riego asciende a un  total de 69,652.  

El distrito de riego está subdividido en zonas y las zonas en sectores. El sector es la última  expresión territorial y en su perímetro están comprendidas distintas haciendas. La hacienda  está subdividida luego en parcelas de riego de 15 tareas (aproximadamente 1 ha) de extensión  promedio cada una.  

Se entienden por superficies agrarias aquéllas actualmente cultivadas o aquéllas que revelan  haberlo sido hasta hace algunos años atrás, en estos casos es difícil efectuar una precisa  delimitación de las superficies agrícolas, en cuanto se encuentran áreas muy extensas que han  sido parcialmente cultivadas por algunos años y luego han sido abandonadas al bosque hasta la  reconstitución de una cierta fertilidad.  

DISTRITOS DE RIEGO 

Dentro de la cordillera, se encuentra parte de los siguientes distritos de riego: Bajo Yaque del  Norte, Alto Yaque del Norte, Yuna-Camu (alto Yuna), Valle de San Juan, Valle de Azua y  Ozama-Nizao. Estos distritos a su vez están divididos en zonas y subzonas de riego, en las  cuales encontramos sistemas de riego, diferenciados generalmente por la fuente de suministro  de agua.  

En la U.H. de la Cordillera Central actualmente existen 29,249.68 hectáreas de terreno  dedicados a la agricultura, de las cuales 606.47 ha se encuentran dentro del distrito de riego  del Bajo Yaque del Norte, 168.94 ha en el distrito del Valle de San Juan, 21100.87 ha en el  distrito del Yuna-Camu, 5800.43 ha en el distrito del Ozama-Nizao y las 1067.13 ha restantes en el distrito de riego del Valle de Azua. Esta extensión de terreno (295 Km2) es insignificante si  la comparamos con los 12243 Km2 que abarca la poligonal de la unidad, esto es así, dado la  orografía del terreno y las variaciones climáticas, reinando en gran parte de la superficie  bosques húmedos subtropicales. Limitándose las áreas de cultivo a valles intramontanos como  los de Constanza, Jarabacoa y Tireo, y a zonas limítrofes como el valle de San Juan, Valle de  Cibao y Valle de Azua.  

USO AGRÍCOLA ACTUAL  

Las características agronómicas de cada una de las zonas de riego del distrito que se incluye  dentro de la poligonal de la unidad difieren algo en cuanto a los principales cultivos efectuados, a los calendarios de cultivo y al origen del recurso utilizado, así pues, a continuación se realiza  una descripción de cada una de ellas:  

• En las zonas de riego del distrito Bajo Yaque del Norte los cultivos comerciales más  importantes son: arroz, guineo, sorgo, sábila, maíz, habichuela, tomate, melón, sandía, cebolla,  ají, auyama, yuca, tabaco, frutales (aguacate y mango) y pastos naturales.  

Los usos agrícolas del suelo presentan diferentes combinaciones de cultivos, según la zona de  riego del Distrito. En el caso de la zona de Dajabón, el uso agrícola es más restringido,  estableciéndose tres categorías:  

  • 1 – Arroz, yuca y maíz  
  • 2 – Arroz, yuca, maíz, habichuela, berenjena y ají  
  • 3 – Pastos (naturales y mejorados)  

En la zona de riego de Dajabón podemos distinguir tres áreas de riego, la más septentrional  ocupada por el sistema de riego de Dajabón, con un cultivo predominante de arroz, yuca y  maíz, el sistema de riego de Monte Higo en el área central y el sistema de riego de Río Limpio  en el área meridional. El riego en estas tres áreas se efectúa principalmente con aguas  superficiales provenientes de los ríos Monte Higo, Dajabón y el Valle.  

• En las zonas de riego del distrito del Valle de San Juan los cultivos que ocupan la mayor  extensión son habichuela, arroz, batata, maíz, yuca y las musáceas (plátano y guineo) En  menor proporción el sorgo y el pasto natural que tan solo se dan en la zona de San Juan, y la  berenjena, maní, pimiento, gandul y frutales en ambas zonas. 

En la zona de riego de las Matas de Farfán encontramos una pequeña superficie del sistema de  riego de Pedro Santana con cultivos mixtos regados con aguas superficiales provenientes del río  Artibonito.  

En la zona de riego de San Juan dentro de la unidad, encontramos tres pequeñas extensiones  de cultivo pertenecientes a los sistemas de riego de Los Santiles, Mijo y Herrera Jinova donde  predomina el cultivo de frijoles y arroz. El riego en estas tres áreas se efectúa con aguas  superficiales proveniente de los río Maguana, Mijo y San Juan.  

En general en las zonas de riego de San Juan y las Matas de Farfán se encuentran tres tipos  principales de uso agrícola de la tierra:  

  • 1 – Habichuela (frijol) y otros cultivos menores.  
  • 2 – Arroz y otros cultivos menores.  
  • 3 – Pastos permanentes.  

• En las zonas de riego del distrito de Yuna-Camu los cultivos que ocupan la mayor  extensión son el arroz, batata, habichuela roja y negra, tomate, zanahoria, cebolla, remolacha,  repollo, ají, papa, ajo y lechuga.  

En la zona de riego de la Vega se localizan tres áreas, una entorno al municipio de Jarabacoa  con el sistema de riego de la Guazara, otra próxima al paraje La Castilla con el sistema de riego  de La Palma Prieto, en los cuales los cultivos principales son habichuela roja y negra, tomate,  zanahoria, cebolla, remolacha, repollo, ají, ambas zonas están regadas con aguas superficiales  de los ríos Yaque del Norte y Jimenoa, aunque en la zona de la Guazara existen captaciones de  aguas subterráneas dedicadas a la agricultura. La tercera de las áreas se localiza al sureste de  la Vega entre Jima Abajo y Fantino, con los sistemas de riego de Jima, en los cuales los cultivos  principales son el arroz y los cultivos permanentes, esta zona está regada con aguas  superficiales del río Jima.  

En la zona de riego de Bonao existen varios sistemas de riego, donde los cultivos más  importantes son el arroz y cultivos permanentes. El riego de estos sistemas se efectúa con  aguas mixtas tanto de los ríos Masipedro, Yuboa, Maimon y Yuna como de captaciones  subterráneas.  

En la zona de riego de Cotui existe una pequeña zona de cultivo del sistema de riego de Yuna,  donde los cultivos más importantes son el arroz y cultivos permanentes. El riego se efectúa con  aguas superficiales del río Yuna.  

En la zona de riego de Constanza existen varios sistemas de riego, donde los cultivos más  importantes son la habichuela, cebolla, ajo, papa, tomate, zanahoria, repollo y lechuga. El riego  de estos sistemas se efectúa con aguas mixtas tanto de los ríos Tireo, Grande y Mijo como de  captaciones subterráneas.  

En general se pueden identificar tres tipos principales de uso agrícola de la tierra: 

  • 1 – Arroz. 
  • 2 – Habichuela, tomate, zanahoria, remolacha, cebolla, repollo, aji y lechuga.  
  • 3 – Cultivos permanentes.  

• En las zonas de riego del distrito de Ozama-Nizao los cultivos principales resultan ser  caña de azúcar, musáceas (plátano y guineo), pastos naturales y artificiales y algunas especies  fructíferas como papaya, aguacate, coco, cítricos, mango, cajuil; entre los cultivos anuales:  cebolla, tomate, pimiento, berenjena, molondrón, maíz, sorgo y arroz.  

En los meses de otoño e invierno se siembran cebollas, tomates, pimientos, habichuelas  (frijoles), utilizando en parte las aguas procedentes de la suspensión del riego de la caña por el  comienzo de la cosecha; en primavera predominan yuca, maíz, arroz, molondrón.  

Plátano, tomate, arroz, cebolla y papaya son los cultivos más importantes desde el punto de  vista de la superficie, seguidos por frijoles, berenjenas y pimientos.  

El arroz se cultiva en las zonas bajas con terrenos arcillosos de drenaje lento (área de Nizao).  

Una parte de las tierras dedicadas al arroz están puestas en rotación con tomate o pimiento en  el período invernal.  

En algunos casos se repite un segundo ciclo con tomate.  

En la zona de riego de Bani se localizan tres áreas, una entre los parajes de la Estrechura y  Cienaga con los sistemas de riego de La Guama, Nizao y el Arenazo cuyos cultivos principales  son cebollas, tomates, pimientos, habichuelas (frijoles), estas zonas están regada con aguas  superficiales de los ríos Nizao y Guama, otra en el paraje de Barra con el sistema de riego de El Canal abastecido por las aguas del río Ocoa y la tercera de las áreas es la comprendida por  pequeñas zonas de cultivo de los sistemas de riego de la Planicie de Bani, cuyos cultivos están  regados con aguas superficiales de los ríos Bani, Nizao y Ocoa.  

Los diferentes usos agrícolas se pueden agrupar en seis tipos principales: 

  • 1.- caña permanente;  
  • 2.- plátano y otras fructíferas;  
  • 3.- pastos;  
  • 4.- anuales de otoño invierno en rotación con anuales de primavera;  
  • 5.- arroz en rotación con anuales de otoño invierno;  
  • 6.- arroz con repetición de arroz.  

• En las zonas de riego del distrito del Valle de Azua los cultivos que ocupan la mayor  extensión resultan ser: el tomate industrial, sorgo, maíz, habichuela, plátano, guineo y melón,  le sigue el maní, yuca, cebolla, berenjena y ají y en menor proporción sandía, batata, lechosa,  tabaco, frutales, pastos y otras siembras.  

El plátano y el guineo se encuentran por toda la zona, así como las demás especies anuales. 

Se identifican dos épocas bien definidas en el transcurso del año agrícola: el período otoño invierno y el período primavera-verano, influyendo fundamentalmente en las siembras de los  cultivos de ciclo corto. Desde octubre hasta marzo predominan las siembras de tomate, melón,  habichuela y otras especies de hortalizas; desde abril hasta septiembre se realizan siembras de  sorgo y en menor proporción de maíz, sandía y berenjena.  

Algunas especies anuales como maíz y yuca se cultivan indistintamente en ambos períodos.  

El período de otoño-invierno es el de mayor actividad agrícola, llegando a cubrir  aproximadamente el 80% del área en cultivo, mientras que en primavera la máxima cobertura  es del orden del 60% del terreno cultivable.  

En la zona de riego de Azua se pueden observar tres pequeñas zonas cultivables de los  sistemas de riego del Hatillo, Estebanía-las Charcas e Irabón, cuyos cultivos principales son el  tomate, plátano, berenjena y maíz. Todas las zonas se riegan con aguas mixtas, tanto del río  Grande como del arroyo del Hatillo, como de captaciones de aguas subterráneas.  

En la subzona de riego de Padre las Casas, existen pequeñas zonas cultivables tanto de los  sistemas de Padre las Casas I y II, como de los sistemas de las Yayas de Viajama y Bohechío  con cultivos mixtos de tomate, tabaco, guandul, arroz , yuca, berenjena y habichuela. Áreas  regadas con aguas superficiales provenientes del río las Cuevas y el arroyo de Viajama.  

De esta manera se encuentran los siguientes tipos de uso agrícola de la tierra:  

  • 1) Musáceas (plátano y guineo) y otros cultivos permanentes  
  • 2) Tomate en rotación con sorgo, maíz y otros cultivos  
  • 3) Habichuela en rotación con sorgo, maíz y otros cultivos  
  • 4) Melón en rotación con sorgo, maíz y otros cultivos  

DEMANDAS DE AGUA PARA RIEGO 

Las demandas de agua para riego, dependen de las necesidades hídricas de cada cultivo, estas  necesidades hídricas se han obtenido del documento del Estudio Hidrogeológico Nacional de la  Republica Dominicana del año 2000. En el cual, para hacer el calculo de los vólumenes de agua  necesarios para cada tipo de cultivos en los distintos distritos de riego, se determino mediante  la realización de un balance hidríco agronómico promedio para cada tipo de cultivo.  

Este balance, requirio información sobre los suelos, clima y sobre todo las caracteristicas de los  cultivos. 

Para calcular las demandas de agua de cada cultivo por área fue necesario conocer; el área a  regar, el programa de cultivos, el ciclo vegetativo de cada cultivo, las precipitaciones y demás  aportes hídricos, y la eficiencia total del sistema de riego.  

Fuente: Servicio Geologico Nacional

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