La Frontera Haitiana es una línea de 380 kilómetros de extensión que separa a la República Dominicana de Haití, dos países que comparten la isla La Española. El límite está fijado por los últimos acuerdos del norte a sur así:

  • A partir de la desembocadura del río de la Masacre, sigue este curso de agua después el río Capolitte hasta su fuente.
  • Pasa por el morne Grime, coge el río de las Tinieblas, sigue la carretera internacional y el Artibonito hasta donde confluye con el río Macassia.
  • Remonta el río Macassia hasta San Pedro y pasa al fuerte Cachiman.

La frontera dominico-haitiana es una zona compleja y desafiante. Por un lado, es una región de gran riqueza natural, con bosques, montañas y ríos. Por otro lado, es una zona de alta vulnerabilidad, con altos índices de pobreza, desempleo y delincuencia.

La frontera dominicana-haitiana es una zona de gran importancia estratégica. Por su ubicación, es un punto de tránsito clave para el comercio y el turismo. Además, es una zona de gran potencial para el desarrollo económico, a través de la agricultura, la minería y el turismo.

Sin embargo, el desarrollo de la frontera dominicana-haitiana se enfrenta a varios desafíos, entre los que se encuentran:

  • La pobreza y el desempleo. La mayoría de la población de la frontera vive en condiciones de pobreza y desempleo. Esto dificulta el desarrollo económico y social de la región.
  • La delincuencia. La frontera es una zona de alta incidencia delictiva, especialmente el narcotráfico y el contrabando. Esto genera inseguridad y dificulta la inversión.
  • La falta de infraestructura. La infraestructura de la frontera es deficiente, lo que dificulta el transporte, la comunicación y el comercio.

Para abordar estos desafíos, es necesario un esfuerzo conjunto de los gobiernos de la República Dominicana y Haití. Este esfuerzo debe centrarse en el desarrollo económico y social de la región, la lucha contra la delincuencia y la mejora de la infraestructura.

Aquí tienes algunos ejemplos de acciones que se podrían implementar para el desarrollo de la frontera dominico-haitiana:

  • Inversiones en infraestructura para mejorar el transporte, la comunicación y el comercio.
  • Fomento del desarrollo económico a través de la agricultura, la minería y el turismo.
  • Fortalecimiento de la seguridad para reducir la delincuencia.
  • Promoción de la cooperación entre los gobiernos de la República Dominicana y Haití.

El desarrollo de la frontera dominico-haitiana es una oportunidad para mejorar las condiciones de vida de la población de la región y contribuir al desarrollo integral de ambos países.

Los ecosistemas naturales de las provincias frontera haitiana capturan más de 260,000 toneladas métricas de carbono por año, según datos publicados este viernes por el Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo (Mepyd).

Los territorios rurales de la República Dominicana presentan un rezago en términos de desarrollo, especialmente en la zona fronteriza.

Este rezago se debe a dos factores principales:

  • La urbanización acelerada y descontrolada que ocurrió en América Latina a partir de la década de los 60.
  • La ausencia de un modelo de gobernanza que fomente políticas efectivas para la mejora de quienes habitan en estos territorios.

El deterioro del entorno rural ha provocado que su población, especialmente los jóvenes y las mujeres, se haya reducido paulatinamente cada año, haciendo cada vez más vulnerable la economía rural.

En la zona fronteriza, la situación es aún más grave, ya que el 25% de la población es rural, en comparación con el 16% del resto del país. Las comunidades rurales fronterizas también muestran un rezago multidimensional en términos socioeconómicos, con respecto a comunidades urbanas fronterizas y también con respecto a territorios rurales en el resto del país.

Dos factores que inciden determinantemente en el bajo desarrollo de los territorios rurales en la zona fronteriza son:

  • La limitada conectividad rural-urbana.
  • La estrecha y poco rentable base productiva.

La conectividad de los territorios rurales con sus contrapartes urbanas está directamente relacionada a la dinámica social y productiva de los territorios. La ausencia de conectividad limita el acceso a los mercados, las externalidades positivas y la reducción de la emigración en las comunidades rurales.

Para abordar este rezago, se hace necesario un enfoque integral que aborde los factores que lo originan, como la urbanización acelerada, la ausencia de un modelo de gobernanza efectivo y la limitada conectividad rural-urbana.

Aquí tienes algunos ejemplos específicos de acciones que se podrían implementar:

  • Inversiones en infraestructura para mejorar la conectividad rural-urbana.
  • Fomento de la economía rural a través de la diversificación productiva y la creación de oportunidades de empleo.
  • Fortalecimiento de la gobernanza rural para promover la participación de la población en la toma de decisiones.

Estas acciones permitirían reducir el rezago de los territorios rurales en la zona fronteriza y contribuir al desarrollo integral del país.

Fuente: Mepyd, Wikipedia

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