GeografíaNaturaleza

Orografía

La orografía es la rama de la geografía física que se encarga del estudio del relieve terrestre. Abarca el análisis, la descripción y la clasificación de las formas del relieve, como montañas, valles, llanuras, mesetas, etc.

La orografía es un factor fundamental que condiciona el clima, la vegetación, la fauna, la hidrología y la erosión de un territorio. Por ejemplo, las montañas actúan como barreras naturales que impiden el paso de las masas de aire, lo que puede provocar precipitaciones en el lado de barlovento y sequía en el lado de sotavento.

La orografía de la República Dominicana es muy variada. El país está dividido en dos grandes unidades orográficas: la Cordillera Central y la Cordillera Septentrional. La Cordillera Central es la más extensa y elevada, con alturas que superan los 3.000 metros. Alberga las principales cimas del país, como el Pico Duarte (3.087 m), el segundo pico más alto de América Central. La Cordillera Septentrional es más baja y estrecha que la Cordillera Central, con alturas que no superan los 1.500 metros.

Otras unidades orográficas importantes de la República Dominicana son las Sierras de Bahoruco y Neiba, que se encuentran en el sur del país, y las Sierras de Samaná y Monte Cristi, que se encuentran en el norte.

La orografía de la República Dominicana tiene un impacto significativo en el clima, la vegetación y la fauna del país. Las montañas actúan como barreras naturales que impiden el paso de las masas de aire, lo que provoca precipitaciones en el lado de barlovento y sequía en el lado de sotavento. Las montañas también albergan una gran variedad de ecosistemas, desde bosques nubosos hasta bosques secos.

La orografía de la República Dominicana también tiene un impacto importante en la economía del país. Las montañas albergan una gran cantidad de recursos naturales, como madera, minerales y agua. También son importantes para el turismo, ya que ofrecen paisajes espectaculares y oportunidades para practicar actividades al aire libre.

Los procesos geológicos a lo que estuvo sometida la Isla Hispaniola dieron origen a la orografía que presenta hoy día el territorio dominicano. Fue en la era secundaria, en la segunda etapa del período Cretáceo, cuando comenzó el proceso de ascenso de la isla, provocado por la placa norteamericana, dando paso a los primeros vestigios representados por los sistemas montañosos. Durante este período se inició la formación de las Cordilleras Central y Oriental, Sierra de Bahoruco, Sierra de Yamasá y Sierra de Samaná.

La orografía de la República Dominicana se caracteriza por cordilleras y sierras, dispuestas en dirección Oeste – Este, grandes valles de origen lacustre y aluvionales, llanuras costeras y regiones cársticas.

La disposición de los sistemas montañosos Oeste-Este, influye en la dirección de los vientos alisios y estos, a su vez, en la distribución de las lluvias, por lo que en el país se encuentran diversos y contrastantes microclimas. El sistema de cordilleras está compuesto por varios macizos, siendo el principal y más importante la Cordillera Central, que se extiende desde Haití, donde se denomina “Macizo del Norte” (Massif du Nord).

Su origen se ubica en la era secundaria, en la segunda etapa del período Cretáceo.

En este macizo prevalecen las rocas ígneas o volcánicas, así como las sedimentarias y metamórficas, y se encuentran las principales alturas de las Antillas el Pico Duarte (3,187 m.), La Pelona (3,087 m.), La Rusilla, Alto Bandera, y Pico del Yaque. En este sistema nacen también los principales ríos del país: Yaque del Norte, Yaque del Sr, Artibonito, Yuna, Nizao, Ocoa y Haina.

El segundo macizo en importancia es la Cordillera Septentrional, localizado en la parte norte, en dirección Noroeste-Noreste, extendiéndose desde Montecristi hasta el Gran Estero, cerca del municipio de Nagua. Su origen se ubica en la era terciaria en los períodos Mioceno y Oligoceno.

La altura de mayor importancia en la Cordillera Septentrional es el pico Diego de Ocampo, con 1,229 m.

Otro sistema de montañas en el país es la Cordillera Oriental, ubicada en dirección Oeste-Este, en la región oriental. Esta formación se originó en la era secundaria, en la segunda etapa del período Cretáceo y sus alturas no sobrepasan los 800 m.

El país cuenta con cinco sierras: Samaná, Yamasá, Neiba, Baoruco y Marn García. Estos son sistemas montañosos cortos, cuyas alturas van desde 500 metros, en la Sierra de Samaná, hasta 2,367 metros en la Sierra de Bahoruco.

La Sierra de Neiba es un sistema que continúa desde Haití, donde se denomina Repdel Trou D’Eau y la Cadena de Matheaux, una formación que entra a territorio haitiano desde América Central y limita al Norte y Sur por grandes fallas tectónicas. El dinamismo tectónico presente en la zona durante el período Mioceno, provocó la separación de la Sierra de Martin García.

Otro sistema montañoso similar es Sierra de Bahoruco, continuación desde Haití del Massif de la Selle, en la República Dominicana alcanza una altura máxima de 2,367 metros. Presenta una morfología de borde escarpado y fondo plano. En esta Sierra se localiza el Hoyo de Aceitillar o Del Pelempito, formación con característica única en la isla. De los sistemas kársticos presentes en el país, el más importante y de mayor relevancia geomorfológica es Los Haitises. Le siguen el Promontorio de Cabrera y el Procurrente de Barahona.

Estos sistemas kársticos se caracterizan por estar formados totalmente de roca caliza y por no presentar grandes elevaciones. Su riqueza principal es la diversidad biológica reflejada en un alto endemismo tanto en la fauna como en la flora, sus reservorios de aguas subterráneas, así como numerosas cavernas, muchas de gran valor arqueológico, histórico y cultural. En el país se presentan sistemas de depresiones, valles, llanos costeros y litorales. Cuatro son los grandes valles, siendo el más importante el Valle del Cibao, por ser el más extenso y fértil. Le siguen en orden de importancia los valles de San Juan, Bonao y Villa Altagracia.

Entre los llanos costeros o litorales más destacados están los llanos costeros del Atlántico, Sabana de la Mar y Miches, el llano costero Sur-Oriental o del Caribe y la Plena de Azua.

Otra formación destacada es la Hoya de Enriquillo, una llanura depresiva originada en el último período de la era Terciaria y el período pleistoceno de la era Cuaternaria, se caracteriza por encontrarse a 40 metros bajo el nivel del mar, constituyéndose en el punto más bajo de las Antillas.

Fuente:

Ministerio de Medio Ambiente

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

WP Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com