Agricultura Dominicana

agriculturaAgricultura

Es el arte, ciencia e industria que se ocupa de la explotación de plantas  para el uso humano. En sentido amplio, la agricultura incluye el cultivo del suelo, el desarrollo y recogida de las cosechas.

Historia de la Agricultura Dominicana

La agricultura se inicia con la domesticación de los animales y el arte de plantar vegetales por parte del ser humano hace alrededor de 9,000 a.C. Según las pruebas realizadas con el carbono 14, el trigo y la cebada fueron cultivados en Oriente próximo en el octavo milenio A.C.; siendo estos dos de los primeros cereales cultivados y más tarde la calabaza, que además de aportar alimento se utilizaba como vasija en México y otros países del continente americano, hacia el año 8,000 a.C. A la llegada de los españoles a nuestra isla, sus primeros habitantes cultivaban el maíz y la yuca entre otros productos, con la llegada de los europeos fueron introducidos nuevos cultivos los cuales diversificaron y enriquecieron la actividad agrícola.

El primer régimen económico instaurado por los españoles en la isla se sustentó en las actividades agrícolas y ganaderas, las cuales se combinaron con la explotación de la madera preciosa.

Cuando el dictador Rafael L. Trujillo llega al poder, los principales productos del país eran azúcar (54,8%), café y cacao. El dictador se convirtió en el principal latifundista del país, haciéndose acompañar en esa tarea de terratenientes dedicados a la explotación comercial de agricultura. En el país primó el monocultivo durante esta etapa, así como una situación de atraso de las técnicas. Para crear el gran latifundio trujillista, se utilizaron brutales procedimientos de desalojo que incluyeron asesinatos, prisiones, compras compulsivas a precios irrisorios y toda suerte de chantajes. Miles y miles de familias campesinas fueron expulsadas de sus tierras por la rapacidad del tirano de ampliar sus propiedades agrícolas y consolidar su poderío económico.

Trujillo mantuvo a la clase obrera en niveles salariales absolutamente restringidos, mientras utilizó gran número de campesinos en trabajos agrícolas que lindaban con métodos esclavistas. Esos procedimientos contaban con el apoyo de las empresas norteamericanas que ocuparon grandes cantidades de terrenos. Los latifundistas dominicanos aliados al dictador en la opresión del campesinado se solidarizaron también con los métodos trujillistas de explotación, poniéndolos igualmente en práctica. Con el monopolio de las mejores tierras del país Trujillo aprovechó la situación creada por la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) para preparar las bases de la explotación capitalista burocrática de la República Dominicana desde el aparato del Estado.

El sector de la agricultura mantuvo su predominio hasta finales de los 70, cuando se produjo la introducción de otro modelo económico.

maizProductos Agrícolas

En República Dominicana los principales rubros agrícolas que han servido como soporte a la economía durante siglos son: cacao, café, caña de azúcar, flores, tabaco, banano, entre otros. La agricultura dominicana se puede agrupar en:

  • Cereales: siendo el arroz y maíz los más importantes.
  • Cultivos industriales: caña de azúcar, café, cacao, tabaco, sábila y flores.
  • Frutales: guineos, naranjas, lechosas, aguacate, chinolas, cocos, piñas, plátanos, toronjas, etc.
  • Legumbres: habichuelas y guandules.
  • Hortalizas: ajíes, berenjenas, tomates cebollas y zanahorias entre otros.

El paisaje agrario dominicano es el resultado de varios tipos de factores. Las características físicas del medio, especialmente ligadas a la orografía, y los modelos sociales que han prevalecido a lo largo de la historia. Atendiendo a ello el paisaje que predomina es el poblamiento disperso ya que el minifundio es la forma de tenencia más común en el país y el poblamiento concentrado que se desarrolla en donde el latifundio prevalece. Ambas formas de poblamiento están asociadas a la tenencia de la tierra.

En la agricultura dominicana encontramos dos sistemas de cultivos que son:

  • El policultivo: es el sistema que predomina en el país debido a que el minifundio es la forma de tenencia prevaleciente, en esta la tierra es dedicada a cultivos diversos los cuales están destinados a la alimentación del campesino. Este sistema es muy común en el Cibao central especialmente en las provincias Espaillat, La Vega, Salcedo, etc. donde existe los mejores suelos agrícolas del país.
  • El monocultivo: consiste en un sólo cultivo y se corresponde con las grandes plantaciones o latifundios, por ejemplo las plantaciones de caña de azúcar en la región Este. En sentido general este tipo de sistema lo encontramos en Puerto Plata, San Pedro de Macorís, La Romana, La Altagracia, El Seibo, Hato Mayor, San Juan y Azua, entre otras.

También podemos hacer una clasificación atendiendo a la producción y distribución de los productos, estas son: sistemas de agricultura de autoconsumo, sistema de plantación y la agricultura itinerante. Además la agricultura puede ser intensiva y extensiva.

La agricultura intensiva se desarrolla en aquellos lugares en donde el terreno es escaso y de alto valor económico o en donde existe carencia de agua, dadas estas características corresponden a propiedades pequeñas y en ellas se procura producir la mayor cantidad de productos con el mínimo espacio posible. Para el logro de estos altos rendimientos se utilizan abonos y semillas seleccionadas, la mano de obra requerida y se hace uso de las más avanzadas técnicas y tecnologías agrícolas. Por sus características este tipo de agricultura intensiva produce generalmente frutas, flores, verduras, etc. Las zonas del país donde se localiza este sistema de producción son: Constanza, Jarabacoa, El Limón, Azua, San Juan, y otros.

La agricultura extensiva se desarrolla en lugares poco poblados donde se dispone de mucha tierra y mano de obra escasa y cara,  este tipo de agricultura está dirigida a producir a gran escala y a bajos precios.

La morfología agraria dominicana

La morfología agraria se define como el dibujo o aspecto que ofrece el campo, resultante de las actividades desarrolladas por el ser humano en su transformación o acentuación de determinadas especies vegetales. El espacio cultivado se divide en parcelas, que es la fragmentación del suelo en trozos de tierra de una sola pieza, en el cual se cultivan uno o varios productos. Las parcelas están dispuestas de diversas maneras estas pueden ser cerradas o abiertas, ser pequeñas o grandes, de forma regular o irregular, estar surcadas por múltiples caminos o por pocos.

El sector agropecuario

El Sector Agropecuario se ha caracterizado por ser el principal motor que
impulsa la economía dominicana, contribuyendo al desarrollo del país a
través de la generación de empleos y de divisas. Por otro lado contribuye
con la seguridad alimentaria de la población, pues es la principal fuente
de producción de los alimentos que consume la sociedad, de esta manera
aporta a la disminución de la pobreza en las zonas rurales.

El sector agropecuario aportó al PIB un promedio de 6.0% en el periodo
enero-noviembre del 2017, reflejado por un desempeño de la agricultura
(6.3%) y ganadería, silvicultura y pesca (5.3%).  En cuanto a las exportaciones de origen agropecuario, se han obtenidos resultados significativos con el aumento experimentado por los productos como los pimientos, musáceas, aguacate, piña y mango, que han sido sostenible sus incrementos en las facturaciones, durante los últimos tres años, en mejoría de la producción nacional.

La producción agropecuaria es la principal fuente de proteínas y calorías del pueblo dominicano. No obstante, el crecimiento de esta actividad, pese a los esfuerzos realizados en los últimos años a su favor, se ha visto obstaculizado por problemas estructurales, lo cual ha traído como consecuencia que la tasa histórica de crecimiento del sector, excluyendo la caña de azúcar, sea menor que la del crecimiento de la población. Las condiciones ecológicas existentes en el país permiten producir una gran parte de los alimentos y de las materias primas necesarias para abastecer el mercado interno, teniéndose que recurrir a mercados externos sólo para el abastecimiento de algunos productos tales como cereales y frutas de clima templado cuya producción en nuestro medio es imposible. Aun así, en los últimos años se han producido déficits de oferta interna de cultivos de siembra tradicional en la República Dominicana, tales como arroz y habichuelas (frijoles rojos), lo que hizo necesario importar grandes cantidades de estos productos para los cuales el país era autosuficiente hasta hace pocos años.

Comercialización de los Productos Agrícolas

El análisis de la comercialización de los productos agropecuarios en la República Dominicana reviste gran importancia debido a las deficiencias que ésta presenta en sus diferentes facetas y a la significación que este proceso tiene en la realización de la producción. Los aspectos más relevantes de las deficiencias antes mencionadas son las siguientes: a) en las labores de recolección o acopio de la producción se pierde un gran porcentaje de la misma, mayormente en los productos altamente perecederos;

Técnicas Agrícolas

Uno de los aspectos más importantes de la producción lo constituye el estado de desarrollo en que se encuentran la ciencia y la tecnología para su realización. El uso de técnicas adecuadas permite un mayor incremento de la producción sin la necesidad de ampliar el área dedicada a los cultivos, disminuye su costo y permite generar excedentes que pueden ser exportados o almacenados en previsión de malas cosechas. El nivel de la técnica en la producción agropecuaria de nuestro país es muy pobre. Los instrumentos de producción más utilizados son el machete, la azada y la coa. Es escasa la utilización de abonos químicos, fertilizantes e insecticidas y la mecanización se limita a las grandes áreas de explotación, sobre todo de aquellos productos destinados a la exportación, tales como la caña de azúcar. A excepción de este último producto y del arroz, cuya producción se ha desarrollado sobre bases capitalistas firmes, el acervo cultural disponible para la realización de la producción de los demás bienes agropecuarios es muy limitado. Los trabajos de preparación de terrenos a cultivar, como nivelación, cruce y rastra, son efectuados en general de una manera primitiva y el uso de maquinarias e implementos mecanizados tales como tractores, palas mecánicas, gradas, sembradoras, cortadoras y recolectoras se concentran en la producción de grandes empresas capitalistas o en proyectos específicos del Estado, el cual suministra dichas facilidades a través de las instituciones oficiales que inciden en el sector.

La limitación más seria que existe para la tecnificación de la producción agrícola en el país, la constituye la estructura de la tenencia de la tierra. La existencia de la contradicción latifundio-minifundio, dificulta en gran medida el uso de tecnología avanzada, aun en el caso de que exista la posibilidad de ello. El minifundio, por la poca superficie de que dispone, y el latifundio porque el propietario desarrolla sus principales actividades económicas fuera del predio que ocupa y por lo tanto no le interesa levantar la eficiencia técnica en la producción que realiza. El latifundista se conforma, en la mayoría de los casos, con el «status» que le infiere el ser propietario de grandes extensiones de tierra, o con el arrendamiento bajo condiciones difíciles para el arrendatario.

Consumo

La mayoría de los productos alimenticios que constituyen la dieta básica de los dominicanos provienen de la agricultura. Existe una evidente relación entre el acceso a la canasta de alimentos y la distribución del ingreso en el seno de la población, puesto que para adquirir productos alimenticios en el mercado se requiere disponer de recursos monetarios. Además, el problema de la alimentación está relacionado estrechamente con la existencia de una oferta disponible, lo que plantea también una relación directa con la situación de la tenencia de la tierra y con la producción y la productividad del suelo.

Aprovechamiento de la tierra

El aprovechamiento de la tierra a nivel nacional muestra una preponderancia de las actividades agrícolas. La mayoría de unidades productivas del país (62.6%), está dedicada a actividades agrícolas. Una quinta parte (20%), está dedicada a la cría de animales; mientras que un 16.3% se dedica habitualmente tanto a actividades agrícolas como actividades pecuarias. Menos del 1% se dedica a actividades como la siembra de árboles forestales o maderables, siembra de flores o plantas ornamentales, o a la siembra de árboles forestales o maderables y a la cría de animales,
respectivamente.

A nivel nacional se identifi caron unos 30 millones de tareas de tierra que son dedicadas a actividades agropecuarias. La mayor concentración de tierras dedicadas a estas actividades, se localizan en la región Cibao Norte, seguida de las regiones Cibao Nordeste, Higuamo, Cibao Sur, Noroeste y El Valle. Mientras que la menor cantidad de tierras ocupadas por unidades productivas agropecuarias se encuentran en las regiones Yuma, Valdesia, Enriquillo y Ozama.

Fuentes: https://www.one.gob.do, https://presidencia.gob.do/

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